Maduro evalúa cambiar tres ministros, vicepresidente y fusionar entes

1 septiembre, 2014

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Gobierno de Distrito Capital y ministro de Transformación de Caracas serán una sola instancia. 

Han transcurrido 3 meses y 6 días del anuncio del “sacudón” y 15 días de la “renuncia colectiva de ministros”, sin que Miraflores oficialice las medidas para transformar el gobierno ni revele los nombres de los “ministeriables”.

El presidente Nicolás Maduro tiene en su despacho ocho carpetas con el plan “la revolución en la revolución”, tarea que encomendó al vicepresidente Jorge Arreaza, al ministro de Industrias, Ricardo Menéndez, y a Orlando Borrego, que fue asesor del Che Guevara.

La incertidumbre persiste, así como la resistencia de sectores del chavismo, entre estos la Coordinadora Simón Bolívar, Marea Socialista, los Círculos Bolivarianos y partidos del Polo Patriótico, los cuales se oponen a “enroques de ministros” que, según fuentes del PSUV, es la tesis que se impondrá.

“El pueblo quiere sacudón real, no rotación de ministros. Ya está bueno de ministros ‘toderos”, expresó el secretario general del MEP, Wilmer Nolasco.

Considera que, transcurridos tres meses, no se nota la intensidad de la “sacudida” prometida por Maduro: “El pueblo no ha sentido nada, no ha visto cambios y menos que haya eficiencia”.

Simultáneamente se manifiesta el desgaste de la popularidad de Maduro y la percepción de que la oposición no capitaliza el descontento social.
Un estudio de Datanálisis, entre el 10 y el 26 de julio, con entrevistas en 1.298 hogares, ubica en 35% la popularidad del presidente, mientras 80,4% de los consultados califica de mala-muy mala la situación del país. Solo en el aspecto económico, 83% la ve como mala.

El informe Monitor País de Hinterlaces, del 25 de agosto, refleja así el escenario actual: “La base social de apoyo del chavismo se mantiene estable en 40%. No quieren que el modelo cambie, quieren que el modelo funcione. Creen en un modelo económico productivo con participación del Estado e iniciativa privada. Los chavistas resienten que no se toman medidas y no se castiga a los culpables. Con el Dakazo, por ejemplo, la evaluación positiva presidencial alcanzó 60%”.

Fusionan cargos

Los aliados perciben, en general, que Miraflores hace anuncios importantes pero al final no se concretan. “El sistema biométrico es una buena idea, pero se echó para atrás”, dijo Nolasco.

“Presidente, déjese ayudar”, manifestó el 25 de agosto Ilenia Medina, secretaria de organización de PPT, partido que aboga por un “gobierno del Polo Patriótico” y ha recomendado planes contra la especulación, el contrabando y la renovación ministerial.

En enero los ministros también pusieron sus cargos a la orden, pero no hubo mayores modificaciones.  Informes del PSUV indican que la transformación comenzó en el área económica. Rafael Ramírez  preparó las cuentas del Ministerio de Petróleo y Minería y de Pdvsa, pues se le propuso que pase a la Vicepresidencia de la República, en sustitución de Arreaza.

En la lista a la silla de Carmelitas estarían Elías Jaua e incluso Diosdado Cabello, señalaron otras fuentes. Sin embargo, las cartas están echadas para que Jaua entregue el cargo de canciller a Arreaza, precisaron fuentes del PSUV.

La salida de Jacqueline Faría es un hecho, porque Maduro evalúa la fusión del Gobierno del Distrito Capital con el ministro para la Transformación de Caracas, y en su lugar sería designado Ernesto Villegas.

Las caras nuevas estarían en otras dependencias. El diputado del PSUV Juan Carlos Alemán reemplazaría a Reinaldo Iturriza en la cartera de Comunas. La concejal del PSUV Carmen Zerpa, por ejemplo, en un viceministerio. El ministro de Agricultura y Cría, Iván Gil, saldría del equipo, y la Corriente Bolívar-Zamora dejó en la mesa la idea de crear el ministerio de la soberanía alimentaria, con la fusión de Agricultura y Tierras y Alimentación.

El secretario de organización del Movimiento Revolucionario Tupamaro, Hipólito Abreu, señaló que no hay apuro en Miraflores porque cambiar la estructura burocrática es “complejo”, por lo que sostiene que la transformación revolucionaria no tiene plazos.

“Cuando la revolución es armada se avanza rápido, pero en Venezuela optamos por un proceso democrático y eso requiere de organización y de debates hasta lograr el consenso. Así que Maduro no se demora, solo busca la manera de hacer la sacudida con el diálogo; no hay retardo. El presidente, en apenas un año, inició la nueva fase de la revolución que incluye establecer nuevas formas de gestión hasta llegar al Estado revolucionario”, dijo.

El MRT expresó un voto de confianza a Maduro y le entregó propuestas para hacer eficaz el gobierno, entre estas: unificación cambiaria, impuesto a las divisas,  regulación de las importaciones mediante centralización de las exportaciones y las compras en el exterior,  aumento de salario, reducción del IVA, alza de la gasolina por etapas y uso de gas en el parque automotor.

Sistema de gobierno popular

La estructura de gobierno creció con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, a pesar de que había prometido reducirla. Hay 30 ministros y 110 viceministros, lo cual se considera una de las mayores burocracias per cápita del mundo.

La innovación por el presidente Nicolás Maduro, prevista en “el sacudón”, sería la creación del “sistema de gobierno popular” por sectores sociales, la incorporación de los consejos como órganos de consulta y el fortalecimiento de la relación UBCH-PSUV y gobierno. El presidente ha esbozado la idea en varios discursos, pero fue más evidente cuando apoyó la constitución del Consejo de Gobierno de los Trabajadores y luego avaló el Consejo de Gobierno de Campesinos.

“En septiembre instalaremos el Consejo de Gobierno Popular de la Juventud, una fuerza especial dentro del proceso de transformación del Estado”, señaló en agosto.

El plan es constituir CG en los estados, municipios y parroquias, lo que puede visualizarse como el aporte del cubano Orlando Borrego, porque serían una copia de las Asambleas del Poder Popular de la isla caribeña.

Las APP, establece la Constitución de Cuba, son “los órganos superiores locales del poder del Estado. En consecuencia, están investidas de la más alta autoridad para el ejercicio de las funciones estatales en sus demarcaciones y para ello, en el marco de su competencia, y ajustándose a la ley, ejercen gobierno. Para el ejercicio de sus funciones las Asambleas Locales del Poder Popular se apoyan en los Consejos Populares”.

En Venezuela existen dos consejos, desde el punto de vista legal: el Consejo de Estado, que es un órgano superior de consulta del gobierno y la administración pública, y el Consejo Federal de Gobierno, encargado de la descentralización y transferencia de competencias del Poder Nacional a los estados y municipios. No figuran los CG, pero Hipólito Abreu apoya la nueva estructura porque la transferencia de atribuciones se les daría así a los consejos comunales, comunas o cualquier organización social, en lugar de dárselas al “poder constituido”, gobernaciones y alcaldías.

“En los sesenta el MRT planteó el bloque social revolucionario, estructura autónoma de poder integrada por consejos o comandos populares de campesinos, estudiantes, así que puede retomarse. El fin es romper la estructura de la representación burguesa; a medida que el poder popular crece, se reduce el número de ministros y desaparece el Estado representativo. La orientación de Maduro apunta a reducir burocratismo –algo que afecta el proceso– y sentar las bases del nuevo Estado revolucionario”.